miércoles, 5 de febrero de 2020

MAN RAY, Objetos de ensueño


MAN RAY. Objetos de ensueño
Fundación Canal, Mateo Inurria, 2 en Madrid.  
Comisaria de la exposición Pilar Parcerisas Colomer (Manresa 1957) (1)






La Plaza de Castilla, es un lugar con iconos que recuerdan muchos tiempos, diferentes estilos, así como estafas y frustraciones.

Allí están las torres KIO “Kuwait Investments Office” de 1996, dos torres gemelas inclinadas 15 grados (la torre de Pisa lo está 4 grados), llamadas Puertas de Europa.



Tienen 114 metros de altura con 26 plantas, obra de los arquitectos Philip Johnson (Cleveland 1906-2005 New Canaan) & John Burge, la escultura (para llamarla de algún modo) de Santiago Calatrava, (Valencia 1951), que debió moverse, no lo puede hacer a pesar que costó millones para que si lo hiciera (2) , pero sobre todo el canal de Isabel II, donde es posible ver exposiciones muchas de ellas inolvidables.

Por su impacto, recuerdo la Exposición Auschwitz organizada junto al Museo Estatal de Auschwitz-Birkenau, que cerró a comienzos de febrero del 2019 con cerca de medio millón de visitantes,  pero por su belleza quiero referirme a la que exhibió la obra de Man Ray.



     
“Pinto lo que no puede ser fotografiado. Fotografío lo que no quiero pintar.
Pinto lo invisible. Fotografío lo visible”.
Man Ray

Man Ray, (pseudónimo de Emmanuel Radnitzky, Filadelfia 1890- Paris 1976), empezó su carrera como pintor, aunque a partir de 1915 se dedicó principalmente a la fotografía.

Después de vivir junto a Marcel Duchamp (Blainville, Francia 1887-1968 Nevilly) y Francis Picabia (Paris 1819-1953), la efervescencia del dadaísmo en Nueva York, se instaló en Paris en 1921. Muy pronto supo diferenciar entre pintura y fotografía.

“Pinto aquello que no puede ser fotografiado, es decir
lo que proviene de la imaginación o del sueño,
o de un impulso inconsciente.
Fotografío las cosas que no quiero pintar,
las que ya poseen existencia”.


Pronto practicó un automatismo pictórico con el aerógrafo, sin tela ni paleta, en una época temprana, 1918.

Liberó a la fotografía de su función utilitaria, científica o documental y elevó la “fotografía creativa” a la categoría de obra de arte.

Se convirtió en el fotógrafo predilecto de los surrealistas, ya que su sencillez gráfica era capaz de envolver con un halo de misterio las cosas más banales.

El movimiento surrealista acogió la fotografía como un instrumento vinculado al automatismo psíquico que promovía, en virtud del cual el artista permite el dominio del inconsciente en el acto creativo. André Breton (Tinchebray 1896-1966 Paris) proclamó que “el ojo existe en estado salvaje” y Salvador Dalí (Salvador Felipe Jacinto Dalí i Domènech, Figueras 1904-1989).


“…La fotografía es pura creación del espíritu”.
Salvador Dalí


El surrealismo introdujo el objeto común en el campo de la escultura, que adquirió un significado simbólico al margen de su funcionalidad original.

Man Ray con sus “objets trouvés” (Objetos encontrados) creó objetos poéticos, a los que desvinculó de su función de uso. Extendió su espíritu libertario al cine, creando unos filmes experimentales que abrieron las puertas al cine de vanguardia.

Man Ray se sentía muy atraído por los objetos cotidianos y por la experimentación en el laboratorio. Fruto de ambas aficiones fueron los “Rayogramas” (fotografías sin cámara) y los “Objets de mon affection” (objetos de mi afecto), un conjunto de objetos de carácter autobiográficos que ilustran el lado más irónico, crítico, provocativo y lúcido del espíritu Dadá.
El escritor y pintor Georges Ribemont-Dessaignes (Montpellier 1884-1974 Saint-Jeanet) los bautizó como “objetos de ensueño” porque se sitúan en el dominio de la memoria, del sueño y del deseo.
La naturalidad con la que Man Ray capta la existencia de las cosas se refleja en sus retratos y autorretratos, en los desnudos femeninos y en los propios objetos que fotografía.

La exposición realiza un recorrido por los principales temas que aborda Man Ray a lo largo de su trayectoria y pone el foco en la poética del objeto, una de sus máximas aportaciones al surrealismo y al arte del siglo XX.

Amigos, retratos y autorretratos

La aparición de la fotografía cambió la relación de la pintura con el retrato.
Los fotógrafos meramente retratistas llegaron a ser vistos como pintores fracasados por las nuevas vanguardias.

Para Man Ray, la creación comenzó donde la reproducción se detuvo y el campo del retrato se convirtió en un espacio para la experimentación, alcanzó la fama en el París de los años 20 y 30. Realizó retratos de la aristocracia, la alta burguesía y la bohemia artística.

Dora Maar
Conseguía capturar la existencia y el aurea de las personas y dejó testimonio de amigos como Picasso (Pablo Ruiz Picasso, Málaga1881-1973 Mougins), Marcel Duchamp, André Breton (Tinchebray, 1896-1966 Paris), Mina Ley, German Stein, Lee Müller, André Derain (Chatou 1880-1954 Garches)

Louis Aragon (Louis Andrieux Paris 1897-1982), Jean Cocteau (Maisons-Laffitte 1889–1963 Milly-la-Forêt) y de muchos miembros del grupo surrealista.


Tristan Tzara
1922 Gelatina de Plata. Original de la época
Colección Privada
También dejo constancia del verano de 1937 donde vivía Picasso en Mougins al lado de Picasso con Dora Maar (Henriette Theodora Markovitch, Tours 1907-1997 Paris), Paul y Nusch Éluard (Maria Benz, Mulhouse 1906-1945 Paris) y su nuevo amor Ady Fidelin (Casimir Joseph Adrienne Fidelin, Pointe-à-Pitre 1955-2004 Albi).
Gertrude Stein.
1922 Gelatina de Plata. Tiraje posterior c. 1970
Colección Privada

Marcel Proust en su cama mortuoria
1922 Gelatina de Plata. Original de la época
Colección Privada

Retrato de Picasso
1932 Gelatina de Plata. Original de la época
Colección Privada

Grupo Surrealista
1930 Gelatina de Plata. Tiraje posterior c. 1970
Colección Privada



Pantalla de lámpara
1919-1959. Aluminio pintado en blanco
Edit. MAT colección. Ejemplar 68/100
Colección Privada.





Rayogramas

La vida de Man Ray era una continua experimentación. En torno a 1921 descubre los 
Rayogramas o fotos sin cámara. Consistían en registrar la silueta de pequeños objetos directamente sobre el papel fotosensible por medio de la incidencia aleatoria de la luz. Un descubrimiento que sigue la estela de la nocturnidad y el sueño que tanta atracción ejerció en los surrealistas. 

Estas fotos convierten los objetos cotidianos que usa en su laboratorio (fósforos, espirales de metal, botones, plumas lápices...) o en la cocina (una batidora, un rallador de queso, unas tijeras o una cuerda) en fantasmas de sí mismos, en iluminaciones profanas del siglo XX.

El propio Man Ray lo explicaba así: “Me rebelé contra mi cámara fotográfica y la tiré. Tomé cuanto me caía en la mano; la llave de la habitación del hotel, un pañuelo, lápices, una brocha, un pedazo de cuerda. No estaba obligado a bañaros en el líquido. Los depositaba sobre papel seco y los exponía a la luz durante unos segundos como si fuesen negativos. Estaba muy excitado y me divertía muchísimo”.

En 1982 publica un conjunto de Rayogramas bajo el título “Les Champs délicieux” (Los campos deliciosos) con prólogo del poeta Tristan Tzara (Samuel  Rosenstock Moineşti Bacău 1896–1963 París) donde éste anota “Estas son las proyecciones, las sorpresas en transparencias a la luz de la ternura, los objetos que sueñan y habitan en su sueño”.
           
El enigma de Isidore Ducasse

Consiste en una máquina de coser (de 1920, rehecho en 1972) envuelta en una manta y atada con una cuerda. Inspirada en un símil utilizado por el escritor francés Isidore Ducasse (1809-87), conocido como el conde de Lautréamont "Hermoso como el encuentro accidental, en una mesa de disección, de una costura máquina y un paraguas”. (El paraguas se interpretó como un elemento masculino, la máquina de coser como un elemento femenino y la mesa de disección como una cama). 

La palabra enigma hace eco de algunos títulos de Giorgio de Chirico (Volos 1888-1978 Roma), y las imágenes de algo envuelto, son como un precursor del surrealista belga René Magritte (René François Ghislain Magritte, Lessines 1898-1967 Bélgica) así como las últimas obras envueltas de Christo (Christo Vladimiroff Javacheff, Bulgaria 1935, y Jeanne-Claude (Denat de Guillebon, Casablanca 1935-2009 New York).


                       Café Man Ray
1948 – Gelatina de Plata. Original de la época
Colección C. d´Afflitto

Perchero, foto Dadá
1920 - Gelatina de Plata. Original de la época
                Colección Hummel, Viena.

Manos
1930 -Gelatina de Plata
Solarización. Tiraje posterior c. 1970
Colección Privada

Manos pintadas por Pablo Picasso
1935- Gelatina de Plata
Solarización. Tiraje posterior c. 1970
Colección Privada

“Man Ray, a la escucha de la luz”
André Breton

Objeto de ensueño

Man Ray sintió desde siempre una atracción hacia el objeto cotidiano, aquel al que no se le daba valor artístico alguno: By itself/, Por sí mismo (1918) que valora la existencia del objeto en sí mismo, y Lampshae/Pantalla (1921) convierte una simple espiral de papel en una lámpara.

En Man Ray los objetos están imbuidos de un carácter autobiográfico. Representan la construcción de su mundo interior, el espejo donde se refleja. Los llamó Objets de mon affection/ Objetos de mi afecto.

Ya André Breton lo había definido como “el gran escrutador de la decoración de la vida cotidiana”. A diferencia del Ready-Made/Arte Encontrado de Marcel Duchamp, que elige un objeto fabricado por la industria y lo eleva a la categoría de obra de arte. Man Ray crea algo nuevo a partir de la asociación de dos objetos, al estilo de la metáfora del poeta Lautréamont “hermoso como el encuentro casual de una máquina de coser y un paraguas en una mesa de disección”.

Mujeres y Venus
Man Ray contempla a la mujer como un objeto de deseo. En el retrato de Lee Miller, su asistente de laboratorio y amante, su cámara fragmenta el cuerpo y convierte su cuello estirado en una anatomía de connotaciones fálicas. Sus manos se transforman en objetos en sí mismos.

.

Lee Miller


Los desnudos de Meret Oppenheim (1913-1985), en el taller del grabador Louis Marcoussis (1883-1941), equiparan la belleza del cuerpo femenino a la belleza de la máquina. La modelo asoma su torso por entre el tórculo, que hace girar con la mano, mientras que la otra aparece entintada. Al colocar el cuerpo desnudo en un lugar de trabajo Man Ray aviva el deseo que también supo transmitir en el campo de la moda con sus juegos de transparencias.

Investigador incansable, descubrió de forma fortuita junto a Lee Miller la solarización”, técnica en la que la imagen invierte su tono de un modo total o parcial al colocarse sobre un material sensible a la luz: en pleno proceso de revelado algo trepó por la pierna de Lee y al encender la luz por el espanto, los negativos que están en la cubeta de revelado quedaron, al fijarlos, contorneados por una aureola. De esta forma consigue resaltar el contorno del cuerpo y el rostro de la amante de Picasso, Dora Mar.

Entre 1936 y 1940 Man Ray mantuvo una relación con Adrienne Fidelin “Ady” (Casimir Joseph Adrienne FidelinPointe-à-Pitre 1915-2004 Albiuna joven bailarina mulata, originaria de la colonia francesa de Guadalupe. Los desnudos de Ady y el movimiento gracioso de su cuerpo ponen de manifiesto el concepto de belleza de la mujer de carne y hueso, en oposición a la belleza artificial del maniquí que se ve en sus obras.

Man Ray y Marcel Duchamp: máquinas poéticas
Man Ray y Marcel Duchamp (1887-1968) se conocieron en 1915 en los EEUU. Man Ray ya había visto en Nueva York, en el Armory Show de 1913, su famosísimo Un descedant un escalier/Desnudo bajando una escalera (1912), obra que tuvo efecto no solo sobre Man Ray, sino sobre toda la historia del arte del siglo XX. Man Ray fotografío el estudio de Duchamp con sus pinturas cubistas. Los ready-made (arte encontrado) y sus sombras, fotografió Le Grand Verre/El gran cristal (1915-1923), con el polvo acumulado sobre el cristal, que tituló Èlevage de poussière/Criadero de polvo (1920), e incluso al propio Marcel Duchamp como Rrose Séfavy, su altar ego femenino. (3)

La amistad entre ambos fue una de las más fructíferas del siglo XX. Compartieron intereses y afinidades,  juntos abrieron el arte a una estética influida por la industrialización y alejada del naturalismo.
Al identificar a la mujer con la máquina, Duchamp propuso un nuevo concepto de belleza; Man Ray, a su vez, se apartó del concepto de naturalismo, propio de la fotografía tradicional, al incorporar la cámara al concepto de “automatismo”, medio de creación que suprime el control consciente del artista sobre el proceso de creación, dominado por el inconsciente.

Su curiosidad por comprender la modernidad marcó su interés por los instrumentos ópticos, el ilusionismo visual y el cine. Juntos crearon máquinas cinéticas pioneras como Rotary Glass Plates/Placas de vidrio rotativas (1920), la película Amémic Cinéma/Cine anémico (1926) o el filme estereoscópico Frames from a Projected Stereoscopic Film/Fotogramas de una película estereoscópica proyectada (1925/1973) del que se salvaron solo algunos fotogramas. Coincidieron en hacer del arte “una máquina política”, desnudando la realidad de sus apariencias y haciendo visible su mecánica y los sueños del progreso de los tiempos modernos.

Notas
1
Gran parte de los textos son los que acompañaron la muestra, que estuvo abierta desde el 31 de enero al 21 de abril de 2019

2
Llamado “El Obelisco de la Caja”, construido para celebrar los 300 años de la fundación de Caja Madrid (1702-2002). El encargo fue al arquitecto Santiago Calatrava (Valencia 1951). Fue Inaugurado en el 2009.
Con un coste de 14 millones de euros (Es cierto, no hay equivocación en este valor), tenía un coste de conservación, mantenimiento, limpieza y vigilancia de 300.00 € anuales, solo funcionó 3 meses.



En la memoria del proyecto se hace referencia a que su diseño está inspirado en la  Columna del Infinito, una obra de 29,33 metros de altura del escultor rumano Constantin Brâncuşi (18761957), levantada en 1938 en Târgu Jiu, Rumanía.

Tiene una altura de 92 metro, 2 metros de diámetro, apoyado sobre 3 patas metálicas de 50 toneladas cada una, que a su vez se apoyan  sobre tres pilotes de hormigón de 80 cm de diámetro y 26 metros de longitud. La intención fue repartir cargas sin  hacerlo sobre su eje longitudinal para evitar sobrecargas sobre el túnel existente en el lugar.

La articulación (que ya no articulan nada al estar deteriorado y fijo), tiene 462 costillas con igual número de lamas de bronce de 7,70 metros de longitud que cubren totalmente el obelisco. Las lamas deberían haber dado la apariencia de un movimiento de ascensión de una onda a lo largo de la columna. Lo hizo en 2 ocasiones, lleva 11 años parado.

3
Duchamp es el primer artista en reinventarse en una mujer con producción literaria y plástica por derecho propio: Rrose Sélavy es tanto una obra como fuente de obras.
La firma "Rrose Sélavy" aparece mencionada por primera vez en la escultura titulada “Fresh Widow”.


La ortografía del primer nombre "Rose" se escribe con una sola “r”. Esta ortografía luego evoluciona y el primer nombre toma dos r  “Rrose”, entre otros motivos para una serie de fotografías ejecutadas por Man Ray , donde Duchamp se presenta como travestido en mujer, maquillada y con sombrero. Duchamp filma a Rrose Sélavy en al menos tres películas y un cortometraje.
El nombre elegido evoca la frase "Eros es vida": Duchamp también afirma que eligió el nombre "Selavy" por su sonido judío. La doble r del primer nombre evoca la doble Ll que comienza con algunos apellidos galeses , como en "Lloyd".

En 1939 , apareció una colección de aforismos bajo el nombre de Rrose Sélavy, “Poils et coups de pieds de tous”, escrita por Duchamp.

El sábado 15 de mayo de 1965 , Duchamp organizó una "cena Rrose Sélavy" en el restaurante Victoria en París y se rodeó de una treintena de invitados, incluidos Carl Fredrik Reuterswärd /1934-2016), Jacques Fraenkel (Paris 1896-1964), Gabrièle Buffet-Picabia (Fontainebleau 1881-1985 Paris), PR de Zayas y Marie- Claire Dumas, todos los miembros de la Asociación para el Estudio del Movimiento Dada. 

Arq. Hugo Alberto Kliczkowski Juritz
permitido reproducir parcial o totalmente citando la fuente
gracias
más articulos en mis blogs :

hugoklico.blogspot.com
y
onlybook.es/blog