lunes, 9 de abril de 2018

Japón 5 Soñando con los ojos abiertos luz y sonido en la montaña de Higashiyama

Quiero contarlo como si estuviésemos charlando en un café.


Sin correcciones.


Va todo en borrador.


Acabo de vivir una experiencia notable.


Acompañare esta con un video del viaje en bus desde la estación de Kioto hacia el Templo de Jubuzan Kodaiji (cuando lo encuentre).
Pasamos  todo el día en la ciudad de Nara a menos de 1 hora, llegamos en un tren de cercanías.





Nara daría como para distraerme.




Por eso no cuento nada del gran Buda, (allí llegue a la conclusión que los templos en Japón eran tallas en madera, alguien había troceado arboles y armado esos templos, no es normal tanta belleza).
Gerardo durante su viaje con Claudia, me iba pasando datos, y me dijo de… casualidad.... (lo escribió en tono más coloquial) vi un espectáculo de luz y sonido. 2ndo imperdible.....




El 1er imperdible, me había escrito antes era el templo de Fushimi  Inari  Taisha.
El barrio de Gion. Donde está el templo de Kodaiji tiene unas maravillosas calles muy estrechas, con una arquitectura baja y muy armoniosamente ensamblada.
Nos perdimos (nunca entiendo en el google map la flecha azul, el recorrido y para donde voy yo???)  Consultamos a una pareja que estaban  muy elegantemente vestidos, acorde al barrio.
Volvieron sobre sus pasos y recorriendo más de 700 mts nos dejaron en la escalinata de la entrada.
Atención empieza la película...





Subimos una escalera rampante de piedra de más de 40 escalones. Noche e iluminación dirigida. Una entrada de unos 600 ¥ c/u – 6 usa- , y empezamos a recorrer el pie de la montaña de
Higashiyama. Digamos año 1606.






El diseñador de jardines Kobori Ensyu logro hacer con piedras, bambúes, agua, un estanque, plantas y una minima injtervencion arquityectónica, caminos, senderos, susurros,  una maravilla que fuera designado como Paisaje Excepcional por el gobierno.





Que menos música de Antonio Dvorak. Y lo que verán en fotos – no podría describirlo-










Luego un lago, casas japonesas. Un bosque de bambúes.



Y el lago, iluminando lo de la superficie han creado en el reflejo ….lo soñado.
Lo del cielo en la tierra.
Y lo irreal frente a uno.




Por eso quería contarlo, solo y nada mas que por eso.