viernes, 22 de diciembre de 2017

Fundación Louis Vuitton de Frank Gehry por HaKj

Fundación Louis Vuitton por Frank Gehry

impresiones de un relator

 por el arq. Hugo A. Kliczkowski Juritz




Esta conversación existió, durante el mes de Julio del 2015 en Madrid.

Los interlocutores fueron un arquitecto al que conozco desde hace muchos años que es una persona muy culta, formada e informada, a quien mantendré con el rango de amigo/arquitecto y otro arquitecto, con menos virtudes y más defectos, yo.

Había ido a París a ver la exposición que sobre Le Corbusier se montó en el Centro Pompidou,




conmemorando los 50 años de su muerte, una retrospectiva que incluía textos, pinturas, dibujos, esculturas y maquetas. 1;



También aproveche para visitar varias obras del Arq. Jean Nouvel (como La fundación Cartier –que me sigue pareciendo interesantísima).
Fundación Cartier de Jean Nouvel

Me acerque al Museo de Quai Branly, (quai tiene la acepción de muelle, y así se llaman muchas de las calles que bordean el río Sena).

No llegue a ver la Philarmónica de París también de Nouvell porque estaba cerrada hasta finales de Agosto por obras. También fui a conocer el Museo de Le Gaite Lyric al lado de la Rue Sebastopol. Al que destine un tiempo y un deseo especial fue al nuevo (inaugurado en Octubre de 2014) museo de la Fundación Louis Vuitton diseñado por el Arq. Frank Gehry, de origen canadiense (1929)
.
Un aviso que puede servirles:  si van a visitarlo, les comento que en el Arco del triunfo cada 15 minutos sale un bus eléctrico, que cobra 1 € cada trayecto.

Le comenté a  mi amigo/arquitecto, que no me había gustado, que me parecía un edificio rodeado de un tu-tú, de un velamen, que además de superfluo, es pretencioso, en definitiva, me había decepcionado.


Había visto personalmente varias obras de Gehry, como su casa –en realidad la remodelación de su cocina- en Santa Mónica en 1977/78, su casa de la Playa, el museo aeronáutico de Los Angeles, El Disney Hall, Fred & Ginger en Praga – el caprichoso edificio danzante invadiendo las aceras-, ya había sentido un poco el sabor amargo en Vitra Design Museum en Weil am Reheim, que me pareció una casa común con un envoltorio muy forzado, para hacerlo “gheriano”, el Neuer Zollhof en Dusseldorf, Alemania (1999); y me extasié muchas veces, en cada visita al Museo Guggenheim en Bilbao. Insistí que la obra en Paris no me había gustado.



Esta obra tiene gran cantidad de espacios que dan a muchísimas terrazas, donde la gente, se dedicaba a sacar fotos del Bois de Boulogne, ya que la obra está en la zona del Jardin d´Ácclimatation, un lugar familiar en la vida de los parisinos, en el barrio XVI.

En un terreno de 19 hectáreas, diseñados por el arquitecto Gabriel Davioud (1824-1881) y el paisajista Jean-Pierre Barillet-Deschamps, (1824-1873) .

Fue inaugurado por Napoleón III en 1860, la parte del Jardín Zoológico de Aclimatación llego a contar con más de 110.000 animales.




La finalidad era crear un espacio con nuevas especies animales y botánicas en Francia.

En 1860 se trajeron semillas, bulbos, raíces y animales para ser introducidos en el corazón del Bosque de Boulogne, creando un bello espacio ajardinado.

Algo más complicado ( y doloroso) de comprender fue que entre 1877 y 1912 es decir durante 35 años, se convirtió en el L'Acclimatation Anthropologique, un zoológico humano en donde se presentaban familias enteras de pueblos indígenas, poniendo tras las rejas, a la vista de los visitantes y tratados como animales a indígenas de todo el mundo como Nubios (Egipto y norte de Sudan), Bosquimanos (de 6 países africanos), Zulúes (Sudáfrica y otros países de África), Lapones (península escandinava y Rusia), Kali'nas (Brasil, Guayanas y Norte de Sudamérica), Selknam (Argentina, Chile y tierra del fuego), Mapuches (Sur de Chile y Argentina), entre otros.


La sociedad concesionaria para la Ciudad de París del Jardín de Aclimatación pertenece al Grupo LVMH, siglas de Louis Vuitton Moët Hennessy, este conglomerado dueño de más de 70 marcas de renombre de todo el mundo está presidido por Bernard Arnault, undécimo hombre más rico del mundo y primero de Francia.



En una de las terrazas, vi una pareja que se encontraron con una escalera que debería salvar al menos 2 niveles de altura, y encogiéndose de hombros la encararon (yo tras ellos).


Mi amigo/arquitecto, me contradijo:

- Ah, no, es una obra fantástica, me ha parecido estupenda, digna obra de un encargo de Arnault en su carácter de ser el mayor coleccionista de arte moderno de Europa.

- En serio, dije yo. ¿Porque?

- Deberíamos hablarlo en extenso, pero es una gran obra.

Arnault sabe que no tiene una gran colección de obras de arte, de hecho no tiene ninguna obra artística contemporánea que cueste los 230 millones de euros que ha costado la obra que le ha encargado a Gehry.




Entonces, le pidió a Gehry una gran obra, la más importante de su colección. Y Gehry ha hecho una gran escultura transitable, rodeando a las salas de alas de mariposa (me encanto esto de alas de mariposa, voy a cambiar la mía porque ya no me gusta más lo del tu-tú), tiene 12 velas de vidrio. La mayor tiene 3.000 m2 y está a 25 metros más alta que la terraza.

- En ese sentido llevas toda la razón, había más gente fuera que dentro del edificio.

- Claro, ha construido una montaña, y tú puedes salir de la montaña y caminarla por fuera, y ver el bosque maravilloso, y cuando lo deseas entras a la montaña.

- Bueno, no sé, me estas cambiando los esquemas, sigue le pedí.


- Todas son como montañas (no he estado en la Capadocia, en Turquía, donde hay una región, un paisaje montañoso con cuevas o lugares donde entrar).

Pero son lugares puntuales, como esta montaña, entras para ver algo, y luego sales estando en el conjunto.
Se ha hecho con un rigor constructivo enorme, con un cálculo, que evita problemas.




- ¿no se ira volando hasta Avellaneda? (siempre en estas conversaciones difíciles, como desde donde yo partí, trato de agradar con algo que me parece simpático, que no fue el caso).
- No, han hecho una tarea enorme de estudios de varios materiales, acero, madera, cristal,

La idea era que en el año 2009 se inaugurara el museo, para lo cual la ciudad de París, propietaria del parque otorgó el permiso. En 2011 una asociación defensora del Bois de Boulogne consiguió que un juez fallara “que –la obra y su función- alteraría la paz verde del parque”. La ciudad de París apeló este fallo, y el Arq. Jean Nouvel avaló a Frank Gehry diciendo:
“… con sus pequeños y ajustados trajes resulta bastante patético que quieran poner a París en formol…”.

Finalmente la Asamblea Nacional aprobó una ley especial alegando que la Fundación era un interés nacional y que el edificio que se pensaba construir era “una inmensa obra de arte para el mundo entero”, con esta ley se permitió su continuación.

En ese sentido, ya el fallo de la Asamblea Nacional lo menciona no como un edificio sino como una inmensa “Obra de arte”.

Ya he mencionado que la historia del Jardín d´Acclimatation comienza en 1854 de la mano del naturalista Isidoro Goefroy Saint-Hilaire (1805-1861) con el apoyo de Napoleón III, pero a partir de 1990 al Jardín de Aclimatación le resultó imposible competir con los nuevos parques temáticos abiertos en las afueras de París. El espacio fue comprado por el grupo Vuitton que recuperó algunas de sus antiguas piezas como el aviario o el coto rocoso para los ciervos. Con la construcción del edificio diseñado por Gehry se abre un nuevo capítulo en su historia.

La obra

Ya había leído acerca de Velas o líneas continuas, todo controlado por el programa digital CATIA. Un programa creado originalmente para la industria aeronáutica por una compañía francesa y adaptado a los diseños de arquitectura, solo para este proyecto Gehry contó con la ayuda de más de 190.000 archivos digitales. Si lo pensamos como un iceberg (o montaña como mi amigo/arquitecto me dijo)- de los 11.000 m2 construidos 9.000 corresponden al iceberg.

Posee 2 accesos, el de la Avenida M. Gandhi o desde el Jardín, que nos dirigen a un amplio vestíbulo que articula los distintos espacios. El edificio cuenta con 11 galerías.
Un auditorio (en la planta sótano) con capacidad para 360 a 1000 personas, flexibilidad conseguida por un particular sistema automático de configuración de asientos, la gruta y las terrazas, cuenta con salas más pequeñas.

El edificio “interno” tiene 3 volúmenes. Y el “externo” permite exponer obras de arte y maravillarse ante las visitas al entorno.

Dos de las terrazas están cubiertas por las “velas”, y existe otra descubierta.
La lógica constructiva de la fundación es específica para cada bloque con una estructura primaria de hormigón armado con acero y una secundaria de madera y acero revestido con vidrio.

El edificio tiene 46 fachadas acristaladas. Diseñaron un software que permitió calcular el radio de doble curvatura para cada panel de vidrio, lo que garantizaba su continuidad con los paneles adyacentes.

Los revestimientos de los muros del “Iceberg” son placas de Ductal
Blanco fijadas a un marco de aluminio.

Son 19.000 rectángulos de medida equivalentes aunque cada uno tiene una curva propia.

Debería extenderme más, ya que ni he entrado a valorar su espacialidad (que es muy interesante) ni su riqueza visual.

Pero quería compartir estas formas de entender, explicar, o explicarse de la que sin dudas es una obra mayor de arquitectura.

Cuando leí del juicio de los vecinos, me acordé lo que le ocurrió a la Torre Eiffel, y el edicto municipal que permitía su demolición.

La Torre Eiffel, un icono de París, existe hoy día, porque por suerte, prevaleció un mirada más allá de lo inmediato.

Voy a volver a re-mirar esta obra de Gehry y les aviso.



Hugo A. Kliczkowski Juritz
7 de Agosto de 2015

Notas
1.-La retrospectiva sobre la vida y obra de Le Corbusier, llevaba por título, "Le Corbusier: Las medidas del Hombre",  del 29 de abril hasta el 3 de agosto de 2015